Me llamo Eric y tengo tres normas:
Nadie puede descubrir mi secreto.
Solo podemos hacer el amor dentro de la habitación roja.
Y la más importante, no voy a enamorarme de él.
La joven doctora Sarah Baxter lleva un tiempo instalada en Amesport, una pequeña población costera donde al fin ha conseguido dejar atrás su incorregible timidez y ha encontrado un estrecho círculo de amistades… Su espíritu le pide a gritos un poco de paz. El romance, desde luego, no entra en los planes de esta mujer práctica y racional.
Nada podía hacerle sospechar que su nuevo paciente, un adusto detective de Homicidios que se traslada a Amesport para recuperarse de sus heridas físicas y emocionales, dará un vuelco a su tranquila existencia.

Recién acabada la Segunda Guerra Mundial, una joven pareja se reúne por fin para pasar sus vacaciones en Escocia. Una tarde, cuando pasea sola por la pradera, Claire se acerca a un círculo de piedras antiquísimas y cae de pronto en un extraño trance. Al volver en sí se encuentra con un panorama desconcertante: el mundo moderno ha desaparecido, ahora la rodea la Escocia de 1743, con sus clanes beligerantes y supersticiosos, hombres y mujeres rudos, a veces violentos, pero con una capacidad de vivir y de amar como Claire jamás había experimentado en su anterior vida. Acosada por los recuerdos, Claire tendrá que elegir entre la seguridad del futuro que ha dejado atrás y la apasionante incertidumbre del pasado que ahora habita.